-I-
Este año la Secretaría de Cultura me invitó al Acto Inaugural de la Feria del Libro. A pesar de que esta Secretaría nunca me pagó el 30% final de los trabajos que precisamente hice para la Feria en el 2005, me sentí muy distinguida con la invitación; tan comparona, que decidí ir, por supuesto. Se siente bien que a uno le inviten formalmente a un acto presidido por el Presidente de la República, así que convencí a Martín de que su compañía me era indispensable y dejé por la mañana listo el vestidito de Sara que sería mi "Traje Formal" requerido en la invitación.
Al regresar a casa desde la oficina, pasé por la Plaza de la Cultura, donde se celebra la Feria. Aunque esta es mi ruta habitual, esta vez me arrepentí. El escaso espacio para parqueo de vehículos dentro de la Plaza, hace necesario el uso como tal de las calles de Gazcue. Un pequeño caos, a una hora de iniciar el acto, ya era palpable. A 4 cuadras de mi hogar, los vehículos de los asistentes al Acto ya ocupaban aceras y calles cercanas a la Plaza. La mayoría tenía banderitas moradas o fotos del Candidato/Presidente. En medio del inusual tapón, llamé por teléfono a Martín, le comenté que se me comenzaban a pasar las ganas de asistir. Me respondió que él ya tenía su traje puesto y que yo estaba tarde.
Ya me comenzaba a vestir yo cuando empezó la transmisión del Pre-Show por televisión. Mientras me preparaba, escuchaba a los entrevistados del Acto de Apertura agradecer al Presidente su fe en el Progreso, su preocupación personal por la educación y la cultura. Tenía los zapatos en la mano cuando, para confirmar la hora del evento, busqué la invitación y noté que, en donde quizás debía haber un RSVP decía "Excusas: 809-xxx-xxxx". Mira qué prácticos. Decidí tomar con tranquilidad un vaso de agua.
Mientras en la televisión el undécimo funcionario entrevistado declaraba "e pa'lante que vamo" y una ligera lluvia caía sobre la zona, Martín me vio guardar en el clóset los zapatos que me pondría y se quitó el saco. Vimos la transmisión del acto por televisión. Sigo sintiéndome muy halagada por haber sido invitada al mismo, por eso todos estos días me he preguntado si debo llamar al teléfono de las Excusas para dar una explicación formal de por qué, al último instante, terminé optando por no asistir.
-II-
Este sábado, tempranito, fuimos a la Feria. Entramos a la Plaza por la puertecita detrás del Museo de Ciencias. Unos amables policías sentados en sillas plásticas nos revisaron la cartera y la mochila, explicando que era por nuestra seguridad, que ellos mismos ya habían encontrado dos pistolas y algunos cuchillos. En fin. No voy a comentar la cantidad de basura plástica por la que atravesamos: vasos, platos, cajitas, etc. hasta llegar a nuestro primer destino: La Librería Thesaurus. Desayunamos, caminamos, vimos y compramos muchos libros, vimos y abrazamos muchos amigos. Permanecimos en la Plaza hasta las 3:00 pm. Lo pasamos muy bien. Eso sí, no pasamos por los pabellones -ya no se llaman "stands"- gubernamentales ni por el Área Infantil ni la de Artesanía. Promesa para volver.
Me extrañó no encontrar disponibles en la Feria los libros de los promocionados invitados de honor: Derek Walcott y Junot Díaz. También que la oferta de libros en el Pabellón de los Estados del Caribe a los que está dedicada la Feria es poco menos que patética. El pabellón es muy bonito: una casita de madera que ya la quisiera yo para vivir. Pero sin libros. Unos pequeños estantes -simbólicos, parece- de Haití y Martinica muestran unas revistas de Cariforum y de la Asociación de Estados del Caribe, de venta a RD$200.00. Hojée varias: la edición más reciente que vi era del 2006. La oferta de "Caraibes en Créations" -de los países francófonos- salva el Pabellón con sus libros y actividades. Lástima que los libros son todos en francés.
Mi momento favorito del día fue en el Pabellón de la ONFED, la Oficina Nacional de Fondos Europeos en Dominicana. Se ve que lo construyeron de prisa, es grande, abierto y la tarima con piso de playwood tiembla. Pero las muchachas que reciben a la gente son tan agradables! Me preguntaron si yo sabía qué era la ONFED, me ofrecieron varias publicaciones gratuitas, entre ellas una revista Cariforum... Detrás de mí llegaron otras mujeres y escuché a una de las muchachas preguntar: "ustedes son maestras?". Como dijeron que sí, les ofreció el Manual de Gestión de Proyectos Educativos. Yo también quise uno.
También me gustó el Pabellón de la Secretaría de Educación. No comprendí bien el diseño pero vi a unos niños sentarse a jugar ajedrez en tres mesitas que tienen ahí para ello y eso me encantó. Y un joven muy atento en recepción invitaba a otros a pasar a la charla que, sobre Juan Pablo Duarte, daba un Sub-Secretario de Educación, según decía él muy emocionado.
El jugo de fresa natural del Café Moviola de la Cinemateca fue excelente broche de oro, a pesar de lo mal que se escuchaban los que cantaban en el Pabellón de Cocina. Volveré a tomar ese jugo cuando regrese a la Feria el 1ro de Mayo, día en que Xiomara Fortuna estará a la 6:00 pm en un concierto organizado -oh, sorpresa, acabo de enterarme- por la ONFED. Ojalá cuente con la misma maravillosa compañía de hoy.
Los libros que compramos:
-1,000 Obras Maestras de la Pintura / LIBSA
-Fassbinder / Ronald Hayman
-CinemaNow / Andrew Bailey, Paul Duncan
-Crítica Literaria / Charles Baudalaire
-El Arte de la Guerra / Sun Tzu
-El Camaleón y otros cuentos / Anton Chejov
-Introducción a la Teoría Gramatical / H. van Riemsdijk, E. Williams
-Fidel / Volker Skierka
-Seres Fantásticos entre dos mundos / A. Ramírez, A. Celis
-A mí no me grite! / Quino
-Cómo razonan los abogados / Clarence Morris
-Filosofía para Principiantes / Rius
-Uña y Carne, Memorias de la Virilidad / M.V. Maggiolo
-El Secreto / Rhonda Byrne
-NoLogo, El Poder de las Marcas / Naomi Klein
-Don Quijote de la Mancha / Miguel de Cervantes
-Creación de Empresas / Fco. José González
-Popol Vuh / Anónimo
-Redes Locales / J. Félix Rábago
-Cajón de Cuentos / Alejo Carpentier